La innovación que lleva al cliente es la única salida

Media_httpconvencefil_vaotg
No hace falta ser un lince para percibir el descenso en el precio de muchos alimentos y productos de consumo. A la bajada de precios se une la guerra de las marcas entre sí, de los super contra las marcas, etc.

Con cierta habilidad uno puede hacer la compra en el supermercado y comer bien todos los días en casa por entre 1-2 eur por persona. Sin embargo el 'menu'' que por ejemplo se sirve en restaurantes de Madrid oscila entre 8,5 y 12 eur en promedio.

Los precios de los restaurantes lejos de bajar han venido subiendo de forma sostenida. Si asumimos que la hostelería accede a mejores precios que los del consumidor, y que no es precisamente un sector de grandes beneficios  ¿qué obliga a que se produzca esa diferencia tan enorme? ¿Qué es lo que justifica que comer en casa sea más de 10 veces más barato que en un restaurante? ¿Por qué no se pueden encontrar menus de por ejemplo 5 eur?. Veamos dos posibles respuestas:

  1. La productividad y el coste de la mano de obra.
  2. El creciente coste fijo: impuestos, energía, tasas de todo tipo, falta de financiación, etc.

La bajada en la cifra de negocio es inevitable, e irá a más para todos aquellos hosteleros que se limiten a 'dar de comer' al personal sin una diferenciación (por precio o experiencia) realmente destacada. Sencillamente no hay comensales para tantos locales.

La gente va a comer más en su casa, volver al 'tupperware' y a los bocadillos. Y -como novedad- contratar servicios de comida preparada sana y low-cost a domicilio o enviada directamente al puesto de trabajo (el que tenga trabajo, claro).

La hostelería no puede bajar más los precios, y para 'ajustarse' se ve obligada a hacer más despidos, trabajo a tiempo parcial, cierre de negocios, etc... Pero en todo esto hay una buena 'noticia':  las personas no van a dejar de salir para estar con amigos, comer, pasear, relacionarse;  salir de casa en definitiva.

La única salida es innovar, inventar, probar cosas nuevas, pero siempre cambiar y moverse teniendo a las personas en el centro de todo. Observar cómo se comporta la sociedad y crear nuevas fórmulas de consumo: más buffets, llevar la comida a la oficina, preparar comida para recoger, y locales con nuevos planteamientos y experiencias.