¿Quieres fabricar tendencias o surfearlas?
Por 'cambiar el mundo' me refiero a la pretensión de que millones de personas cambien su forma de actuar y pensar. Ya sea en el plano 'moral', o para vender algún producto nuevo. La experiencia le dice a los emprendedores que ésto (cambiar la forma de pensar de los demás) es imposible, y que es mejor empezar por crear herramientas que faciliten la vida de las personas tal y como son, sin aspirar a más.
Curiosamente el pretender cambiar a las personas y llevarlas a nuestros esquemas del mundo para colocarles nuestra mercancía (productos o ideología) es una trampa en la que caen por igual emprendedores y políticos.
Creo que los cambios culturales o económicos en una sociedad moderna no son resultado de una planificación previa, sino de la concurrencia de muchos factores sobre los cuales nadie tiene realmente el control.
Los intentos de crear 'sociedades nuevas', 'hombres nuevos', etc. han fracasado de forma más o menos trágica, pero siempre contarán con partidarios que tienen su idea preconcebida de lo que es un mundo mejor o más feliz.
De alguna forma, y al igual que ocurre con las olas del mar, las tendencias van y vienen de formas que escapan a nuestro control. No hay un método para crearlas, pero si lo hay para para 'surfearlas' y apuntarse a ellas. Por eso en lugar de preocuparse por cambiar la forma de trabajar de la gente, lo interesante es desarrollar productos que hagan el día a día más fácil, sabiendo lo que en cada momento puede resultar más valioso.